
Se agotaron las reservas de leche en las agencias que comercializan productos PIL Andina y en los mercados de Sucre, donde la producción local no abastece la demanda.
“Como ve, estamos totalmente desabastecidos del producto debido a los bloqueos”, confirmó María Isabel, cuya agencia de la calle J. Prudencio Bustillos, en la zona del Mercado Campesino, se quedó sin leche en bolsa hace dos semanas.
“Igual que el resto de la gente que no es parte del conflicto, nosotros también estamos sufriendo porque pagamos alquiler; el dueño de casa no nos va a decir ‘este tiempo no vendiste y no pagas el alquiler’. Nosotros, por días hacemos cuentas; como es una zona comercial, luz, agua, todo es comercial. Los alquileres son bastante fuertes: pagamos impuestos, pagamos personal y todos estos días estamos totalmente desabastecidos”, lamentó.
Según María Isabel, algunas tiendas de productos lácteos ya cerraron sus puertas y tuvieron que despedir a su personal.
“Yo trabajo más con PIL Andina de Cochabamba, aunque también nos llega de Santa Cruz y La Paz”, detalló.
Las reservas de leche de la agencia de María Isabel se acabaron hace unas semanas y ahora solo tiene saldos de jugos en botella, jugos en caja y jugos en cartón.
“No tengo una sola bolsa de leche”, añadió la comerciante, que este lunes abrió su negocio con algo de yogurt, sachets de agua de mesa de 50 centavos y leche en polvo.
“Es todo lo que me queda y, como (estos saldos) están con fecha de caducidad, tengo que vender aunque sea Bs 100/diario”, complementó.
Con relación a la leche en polvo, María Isabel dijo que la gente “lleva poco porque no hay dinero. Imagínese, después de que pase este bloqueo, será peor”.
En su agencia, la leche en polvo de PIL Andina de 120 gramos estaba en Bs 15; la de 2 kilos, en Bs 180 y la de 2,5 kilos, en Bs 280.
“En comparación con Leche Nido y Leche Bella Holandesa, que valen arriba de Bs 400, PIL Andina es un producto más al alcance del bolsillo y de excelente calidad”, aseguró.
MERCADO CENTRAL
En la agencia de productos PIL Andina del Mercado Central la situación es más crítica, pues no les quedó ni siquiera leche en polvo.
“Nos está perjudicando terriblemente ya que nosotros trabajamos todos los días vendiendo el producto de lácteos y ahora nos hemos visto desabastecidos ya que no está llegando ni de Cochabamba ni de Santa Cruz”, señaló Roxana, encargada de la agencia.
Allí, los saldos también se agotaron hace dos semanas. “Ahora ni en polvo tenemos los lácteos, todo se nos ha acabado”, lamentó.
Desde la empresa le avisaron que ellos no pueden mandar los camiones con productos por temor a que se echen a perder si quedan varados en los caminos bloqueados.
“Entonces creo que ninguna empresa se está arriesgando a traer, por el mismo hecho de que tienen miedo a ser saqueados”, subrayó.
Este lunes en dicha agencia solo había jugos y aguas, productos que representan el 10% de sus ventas. “Lo que más se vendía eran los lácteos, en un 90%”, reveló.
Una agencia de PIL Andina en Sucre puede vender por lo menos cinco cajas de 22 unidades de 800 ml de leche por día.
“Trabajamos con el banco, tenemos que pagar el alquiler y mayo fue un mes perdido, pues no nos ha llegado de ninguna parte. Entonces, de esto muy difícilmente nos vamos a poder levantar”, sentenció.
PRODUCTORA
En Sucre solo hay leche a granel y está a Bs 10 el litro. Por ejemplo, Segundina trajo este lunes desde Yotala 90 litros en tres tachos. Dijo que no están produciendo mucho porque el alimento para las vacas escasea y se encareció.
Planta PIL de El Alto operó solo al 25% en mayo
Los bloqueos de carreteras y los conflictos sociales registrados durante mayo afectaron gravemente la producción de la empresa láctea PIL Andina en su planta de El Alto, que apenas pudo operar ocho días en mayo y alcanzó solo el 25% de su producción programada.
Según datos proporcionados por la empresa, estaba prevista la elaboración de 3.200 toneladas de productos lácteos; sin embargo, la interrupción en el suministro de materia prima impidió cumplir esa meta. La planta dejó de recibir cerca de 60.000 litros diarios de leche cruda debido a las dificultades de transporte ocasionadas por los cortes de ruta.
Como consecuencia, la producción cayó a una cuarta parte de lo planificado y las pérdidas económicas superaron los Bs 16 millones. La cifra contempla tanto la producción no realizada como los costos operativos que continuaron acumulándose pese a la paralización parcial de actividades.
El impacto también se reflejó en el incremento de los costos de producción. Al trabajar muy por debajo de su capacidad instalada, los gastos fijos de la planta tuvieron que distribuirse entre un menor volumen de productos terminados, elevando significativamente el costo por tonelada producida.





































