
Diferentes sectores lanzaron sus cifras de pérdidas económicas, pero también tomando en cuenta al sector público y a los informales, la cifra oscila entre 1.800 a 2.000 millones de dólares en un mes de bloqueo. El financiamiento a los bloqueadores estaría en 6 millones de bolivianos día.
El economista y docente de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Ernesto Bernal, sostiene que las cifras que presentan diferentes sectores económicos en pérdidas, de 1.600 a 1.700 millones de dólares, puede aproximarse o pasar los 2.000 millones.
Se estima que las la afectación a la economía nacional representa más del 2% del Producto Interno Bruto (PIB), debido a que los bloqueos paralizan la economía del país y los afectados son transportistas, productores, exportadores e importadores, indicó.
Lamenta la actual situación en Bolivia, en especial la afectación a las exportaciones, ya que por la venta de productos llegan divisas al país.
Mientras tanto, el economista e investigador Fernando Romero estima que las pérdidas oscilan entre 1.800 millones a 2.000 millones de dólares de sectores macroeconómicos importantes y también de la microeconomía.
Señaló que la afectación es social, educativa y de salud, dado que los bloqueos impiden que sectores se movilicen de un lugar a otro. Otros no puedan recibir atención médica y los niños no pueden asistir a sus establecimientos educativos con normalidad.
Además, de la destrucción de la imagen del país a nivel internacional, la cifra podría subir si el conflicto se extiende por más tiempo.
El entrevistado lamentó que no se llegue al diálogo para dar una solución al respecto, ante la falta de una solución podría provocar más problemas económicos. “Debió cortarse hace tiempo”, reflexionó sobre el inicio de los conflictos.
Explicó que cuantificar los daños provocados por los conflictos son complejos de cuantificar, debido a que hay afectación a la infraestructura y estructura pública, a las cosechas, al sector avícola, al soyero, así como al exportador e importador, en mayor o menor medida.
El daño global está dado a la infraestructura, a la producción de alimentos, a los negocios y a la logística por los bloqueos instaurados en ciertas regiones del país.
Expresó que luego que pase el mal momento en el país, nadie se haga cargo de los daños por parte de los organizadores.
Inflación
Tanto Bernal como Romero, coinciden que la cifra de la inflación subirá y afectará a los más vulnerables, en especial en el eje central, con más peso sobre el departamento de La Paz, que es la región más afectada del país.
Romero explicó que al principio se observaba decrecimiento de la inflación, pero la conflictividad y los bloqueos provocaron un aumento del valor de los productos de la canasta familiar.
Mientras Bernal señala que la microeconomía sentirá el alza del precio de los productos, la gente que vive al día, como los informales, que representan entre 80% a 85%. Los ciudadanos que con capital de 30 a 50 bolivianos deben enfrentar los precios caros de productos de la canasta familiar.
Informó que a 12 meses ya se registraba una inflación de 15%, los conflictos repercutirán en las cifras de finales de año y puede estar entre 17% a 18%, probablemente llegue a 20%, similar a la pasada gestión.
Considera necesario frenar los bloqueos y que ya no haya este tipo de medidas de presión para salir de la recesión económica en la que se encuentra Bolivia. Recordó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial estiman una contracción de -3,3% y sólo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyecta un crecimiento de 0,5%.
También es de la idea de que se piense primero en la patria y que podría dar un paso al costado el presidente.
Sin embargo, politólogos recuerdan que no se puede volver al pasado, donde el presidente Gonzalo Sánchez de Lozada también fue obligado a dirimir y pasó lo mismo con Carlos Mesa, quien además dio indulto a todos los bloqueadores, incluyendo a Evo Morales. Luego vino un gobierno socialista de 20 años que dejó a la economía nacional en la lona o quebrada.
Sector agropecuario
Entretanto, el investigador y docente de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Lucio Tito, dijo que el sector agropecuario de Bolivia se encuentra en un estado de quiebra inminente y asfixia logística, acumulando pérdidas que superan los 150 millones de dólares en total, de acuerdo con datos de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) debido a los bloqueos de carreteras que paralizan el país.
“Aunque se han anunciado incentivos y millonarias inversiones estatales en el pasado, la realidad actual muestra que la falta de libre tránsito y la escasez de insumos han destruido los ciclos de producción. El aparato productivo agropecuario está fracturado, dejando pérdidas millonarias en cada rubro”, advirtió.
En las últimas décadas, se ha sumado los efectos de la variabilidad climática, presentada por períodos de lluvia más cortos, en otras más intensos o bien períodos secos más prolongados. Los fenómenos conocidos como El Niño y La Niña han sido causantes de pérdidas agropecuarias importantes, lo que, sumado a las malas prácticas, ha incrementado la vulnerabilidad de las poblaciones rurales de manera directa y de las urbanas de manera indirecta.
Esos fenómenos no solo causan pérdidas económicas e inseguridad alimentaria, sino que también causan migraciones de poblaciones, desintegración familiar y acentúan la pobreza rural y la pobreza en regiones periurbanas.
El carácter repetitivo de esos eventos y la intensificación de los mismos hace necesario plantear respuestas coordinadas de gestión de riesgos en sus tres fases: en la fase previa, es decir en la prevención frente a la ocurrencia del desastre, durante la ocurrencia del mismo y con acciones posteriores que permitan recuperar la capacidad productiva.
Si bien en el país existen las iniciativas ligadas a defensa civil desde hace varias décadas, que se encarga de la gestión de riesgo en general, se ha identificado la necesidad de reforzar las acciones relacionadas al seguro agrario, la gestión del riesgo agropecuario, dada la variabilidad climática y la mayor frecuencia de desastres naturales.
“Es necesario gestionar una estrategia territorial espacial respetando las capacidades productivas de todo nuestro territorio nacional, lamentablemente nadie obedece esta simple propuesta y ejecutan proyectos sin enfoque estratégico respetando los sistemas de producción agraria actualmente”, observó.
Pérdidas
Sector Avícola
• Pérdidas acumuladas: Suman más de Bs 400 millones, con daños diarios que escalan a los Bs 20 millones.
• Mercado fracturado en dos: En Santa Cruz hay sobreoferta atrapada; el precio cayó a Bs 15 por kilo, cubriendo apenas el 50% de los costos de producción.
• Desabastecimiento y muertes: En Cochabamba las granjas se quedaron sin maíz ni soya; más de 100.000 pollos murieron de hambre y la reposición de pollito bebé cayó en 500.000 unidades.
• Impacto al consumidor: En las ciudades de La Paz y El Alto el desabastecimiento disparó el precio del pollo disponible hasta los Bs 31 el kilo.
Sector Ganadero (Res y Leche)
• Pérdidas económicas: La Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz) reporta pérdidas de 1.5 millones de dólares por día.
• Exportaciones frenadas: Entre 30 y 35 contenedores (unas 500 toneladas de carne) están varados en las carreteras, rompiendo contratos internacionales.
• Emergencia láctea: Los productores de leche en Cochabamba se ven obligados a regalar o vender su producción en las plazas públicas al no poder enviarla a las plantas de procesamiento, acumulando pérdidas sectoriales de Bs 10 millones.
Sector Agrícola y Oleaginosas
• Crisis soyera: La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) reporta una pérdida de 3 millones de dólares diarios, superando los 80 millones de dólares en pérdidas globales de comercio andino.
• Alimentos descompuestos: Toneladas de tomates, verduras, frutas y hortalizas procedentes de los valles cruceños y cochabambinos se pudren en los camiones bloqueados bajo el sol.
Exportadores e industriales
En 28 días de bloqueos las pérdidas acumuladas de la economía nacional alcanzan a 1.680 millones de dólares, una afectación al PIB de 2,26%.
La afectación a la industria nacional suma 336 millones de dólares y el impacto en la industria paceña está en 84 millones.
Los exportadores señalan que las pérdidas suman alrededor de 720 millones de dólares hasta la fecha.
































