
Raúl Marcelo Salinas renunció al cargo de ministro de Defensa y Beatriz García al de ministra de Educación, en medio de los conflictos que atraviesa el país. La información fue confirmada por los equipos de comunicación de ambas carteras de Estado.
Las renuncias se producen en medio de los conflictos y bloqueos que exigen la dimisión de Rodrigo Paz.
Ambos asumieron sus funciones el 9 de noviembre, cuando el presidente Rodrigo Paz los posesionó con el compromiso de trabajar 24/7 junto al resto del gabinete ministerial.
Las renuncias se producen en medio de los conflictos y bloqueos que exigen la dimisión del mandatario y que ya se han prolongado por más de un mes.
Durante las protestas del magisterio, García acordó la creación de un bono destinado al personal docente y administrativo del magisterio fiscal. El beneficio establece un monto inicial de Bs 2.400 para la gestión 2026 y deberá actualizarse anualmente de acuerdo con la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El 21 de mayo también renunció el ministro de Trabajo, Edgar Morales, tras los pedidos de la Central Obrera Boliviana (COB) y de distintos sindicatos, especialmente fabriles, que se movilizaron exigiendo su salida. Incluso hubo personas detenidas hace dos semanas, cuando dirigentes sindicales tomaron las oficinas de esa cartera de Estado.
Reunión de Gabinete
Previo a ello, el presidente sostuvo una reunión de Gabinete con sus ministros. Al promediar las 19:45, algunos ministros abandonaban las instalaciones de Palacio de Gobierno.
“Es una reunión de coordinación”, dijo el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, tras salir de Palacio.
El pasado 20 de mayo, el presidente Paz anunció que reorganizaría su gabinete de ministros cuando las movilizaciones persistían en las carreteras.
“Desde el Gobierno les quiero anunciar que vamos a reorganizar el gabinete, porque el presidente no puede estar en todos lados”, sostuvo Paz.
Tras la escalada de los conflictos, bajo el mando de Salinas se desplegaron efectivos militares para acompañar los corredores humanitarios en occidente.
Mientras que García tuvo un papel más directo con sectores movilizados del área educativa: enfrentó protestas del Magisterio urbano y rural, promoviendo mesas de diálogo con estos sectores y alcanzando acuerdos.
Cabildo
Por su parte, este martes se realizó el denominado “Gran Cabildo por una Bolivia libre y soberana” el cual se desarrolló en la ciudad de El Alto y que fue convocado por el Comité Ejecutivo de la Federación de Juntas Vecinales de La Paz y la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve).
En el encuentro los sectores movilizados se ratificó el pedido de renuncia de Paz y se dictó un estado de emergencia permanente.
También se determinó reforzar las movilizaciones en el territorio nacional, además, “no asistir a ninguna convocatoria de diálogo”.
El encuentro que inició cerca de las 11:30 de este 2 de junio, contó con la presencia de Mario Argollo, ejecutivo de la COB, quien hace algunos días se declaró en la clandestinidad y hoy reapareció, además de Justino Apaza, dirigente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales (Fedjuve), afín a Evo Morales.
Este martes se cumplió 33 días de movilizaciones en el país lo cual ha dejado a varias rutas interdepartamentales bloqueadas lo que ha impedido el abastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y demás insumos a varias regiones del país.
Varios sectores productivos señalan que atraviesan una crisis y piden acción del Gobierno.
Paye pide a movilizados dejar pasar ambulancias
El secretario ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), Andrés Paye, pidió a los movilizados permitir el paso de ambulancias, oxígeno y medicamentos, y afirmó que bajo ninguna circunstancia se debe poner en riesgo la vida de las personas afectadas por los bloqueos.
“Dejen pasar porque no merece bajo ningún motivo perder una vida”, afirmó Paye.
Lamentó los fallecimientos de pacientes y otras personas que no lograron llegar a centros médicos.
































