
Los sectores movilizados que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz reinstalaron este martes los bloqueos en la zona de Senkata, en la ciudad de El Alto, afectando los accesos a la principal planta de almacenamiento y despacho de combustibles del occidente del país, lo que amenaza con agravar todavía más el desabastecimiento de carburantes y gas licuado de petróleo (GLP).
Los bloqueadores cortaron el paso en los accesos que conducen a la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), además de ocupar calles utilizadas por transportistas para evitar las restricciones en la avenida 6 de Marzo.
La reactivación de los bloqueos en esta zona se produce pocos días después de que algunas cisternas lograron cubrir su ruta para distribuir combustibles en las ciudades de La Paz y El Alto.
Fuentes vinculadas al sector energético confirmaron que las autoridades adoptaron medidas de resguardo para proteger al personal que opera en la planta de Senkata, considerada una infraestructura estratégica para el suministro de combustibles en el occidente del país.
Vecinos y conductores expresaron preocupación por el impacto de la medida, al advertir que la interrupción del tránsito no solo afecta el abastecimiento de combustibles, sino también el transporte de mercancías y la movilidad diaria de miles de personas.
La protesta forma parte de las movilizaciones que mantienen cercadas a las ciudades de La Paz y El Alto hace 33 días. Los sectores movilizados sostienen su demanda de renuncia del mandatario y hasta el momento no logra consolidarse ningún intento de diálogo.

































