Paz acusa a Evo de impulsar un “intento de golpe de Estado” y vincula movilizaciones con recursos del narco

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El presidente Rodrigo Paz acusó a Evo Morales de promover un “intento de golpe de Estado” en medio de los bloqueos y movilizaciones que atraviesa el país, y aseguró que parte del financiamiento de las protestas proviene de estructuras vinculadas al narcotráfico en el Chapare.

Durante una entrevista con el canal argentino A24, el mandatario afirmó que el exjefe de Estado permanece oculto en el Chapare y evita enfrentar a la justicia boliviana. “Evo Morales está oculto en el Chapare. No duerme tranquilo y constantemente es trasladado de un lugar a otro por un equipo de respaldo y seguridad”, declaró.

Paz recordó que Morales enfrenta una orden de aprehensión y aseguró que “llegará el momento” en que deberá responder ante la justicia. “Tiene una orden de aprehensión y deberá responder ante la ley”, afirmó.

El presidente señaló que detrás de las demandas legítimas de algunos sectores sociales se infiltraron intereses políticos y económicos vinculados al evismo para desestabilizar al gobierno. “Claramente estamos frente a un intento de golpe de Estado”, sostuvo.

Según explicó, la estructura de apoyo a Morales estaría relacionada con actividades ilícitas desarrolladas en el Chapare, especialmente vinculadas a la producción excedentaria de hoja de coca y el narcotráfico. “Así como en el Chapare existe gente trabajadora y honesta dedicada a la producción y comercialización, también hay un importante sector de producción de hoja de coca destinado al narcotráfico”, manifestó.

A partir de ello, el mandatario aseguró que hay indicios de que recursos provenientes de esas actividades estarían financiando las movilizaciones y bloqueos. “Entendemos que parte de esos recursos podrían estar financiando las movilizaciones”, afirmó.

Paz también aseguró que Morales mantiene respaldo de organizaciones que, según dijo, no pertenecen a estructuras “lícitas ni de primera línea”, sino a grupos vinculados a actividades ilegales. Además, afirmó que el narcotráfico opera de manera articulada a nivel internacional y que Bolivia no está al margen de esas redes criminales. “El narcotráfico boliviano mantiene vínculos con organizaciones criminales en otros países”, señaló.

El mandatario defendió la estrategia de su gobierno frente al conflicto y aseguró que, a diferencia de Morales, el Ejecutivo apuesta por el diálogo y una salida pacífica a casi un mes de bloqueos y cerco al departamento de La Paz. “Nosotros creemos que el diálogo vale más que las armas o la violencia. Evo Morales busca llevar al país a un escenario de confrontación”, declaró.

Paz también acusó al exmandatario de actuar movido por una “ansiedad por el poder” que, según afirmó, terminará destruyendo a su propia organización política. “Evo Morales vive en un delirio de poder y le teme hasta a su propia sombra”, sostuvo. El presidente afirmó que Morales “vive momentos de pánico” y que en el fondo sabe que “sus días de impunidad están contados”. “En su conciencia sabe que sus días de impunidad están contados y que tarde o temprano tendrá que responder ante la justicia”, afirmó.