
Diferentes reportes muestran que varias ciudades del sur del Perú se quedaron sin combustibles y en algunas estaciones de servicio del vecino país las filas eran muy largas, además se observa desesperación por comprar combustible, que obedece al cierre de gasolineras de Petroperú; también tiene incidencia la eliminación de la subvención a la gasolina y diésel en Bolivia. El Gobierno boliviano informó que la medida reportó un ahorro del 30%.
La quiebra que se anticipa de la petrolera estatal provocó que miles de peruanos se abalancen a las estaciones de servicio, también el contrabando de combustibles de Bolivia al vecino país tenía su incidencia en el abastecimiento; sin embargo, la eliminación frenó el comercio ilegal, de acuerdo con opiniones de expertos.
El Ejecutivo aseguró que del 100% de la subvención 30% se iba al contrabando, cuya situación provocaba escasez de abastecimiento de combustibles en el mercado boliviano, cuyo destino era el Perú.
Ahora, medios de prensa y personas en redes sociales muestran la desesperación en las estaciones de servicio por conseguir combustible en el Perú, situación que confirma lo que anunció el Gobierno, que el destino de la subvención iba a parar en algunas manos y al mercado vecino, en parte.
En sus declaraciones, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Mauricio Medinaceli, precisó que por día se gasta 10 millones de dólares para los combustibles, pero tres de ellos iban al contrabando.
Días atrás, Medinaceli informó que, en cuatro días, después de aplicada la medida, el Gobierno ya tuvo un ahorro de 40 millones de dólares.
Incautación
En las últimas semanas, se registraron incautaciones de cisternas con combustible cerca a la frontera con el Perú, pero también a unos pasos de la planta de Senkata, que salió sin problemas.
Desde el Gobierno ya se indicó que la red de corrupción involucraba a personal de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y de las cisternas.
Medinaceli, en entrevista con medios, reconoció que el control era difícil para evitar el contrabando, y por ello la mejor medida fue eliminar la subvención a la gasolina y al diésel en el mercado nacional.
Mientras el economista Napoleón Pacheco explica que el incremento del precio de la gasolina de 3,74 a 6,96 Bs/lt, fue de 86%. con dólar oficial el litro de gasolina se colocó relativamente cerca del precio en Perú y Argentina y muy por encima de Paraguay. Con los tipos de cambio referencial y de mercado en Bolivia, la gasolina continúa siendo barata.

































