
Tras las elecciones generales del 17 de agosto que enviaron a Rodrigo Paz y a Jorge Quiroga a una segunda vuelta, se generó una reducción del riesgo país, un indicador que en los últimos meses iba en ascenso.
El economista Fernando Romero señaló que los resultados a favor de opositores «han generado expectativas positivas» en la población y el mercado.
«El riesgo país de Bolivia, que antes de las elecciones nacionales, el 15/08/2025, estaba por los 1.525 puntos. Un día después de los comicios electorales, nuestro riesgo país descendió en un 21%, es decir llego a 1.207 puntos, de acuerdo a los últimos datos obtenidos al 18 de agosto», señaló.
Agregó que el actual riesgo país de Bolivia que está en 1.207 puntos, significa una caída 43% respecto al 1 de mayo. El reporte es el más bajo observado desde el 6 de septiembre del 2023, cuando marcó 1.201 puntos.
«A pesar que continuamos siendo la segunda economía de la región con mayor riesgo para invertir, es indudable que la proximidad a las elecciones nacionales y las probabilidades de un cambio de gobierno y de modelo económico, diferente al actual, ha influido en la tendencia a la baja del riesgo país de Bolivia, dando esperanzas (o certezas) a los inversionistas y acreedores internacionales que el gobierno boliviano en un futuro no tendrá serios problemas para cumplir con sus obligaciones (deuda externa)».
Concluyó apuntando que la tendencia se marcó desde inicios de julio, donde por la información proporcionada por las encuestas, perfilaban que entre los tres primeros lugares estaban candidatos de la línea opositora.
Romero añadió que las expectativas también derivaron en una estabilización del dólar y el aumento de los bonos soberanos. Aunque aclaró que estos cambios pueden ser efímeros, a menos que el siguiente gobierno adopte las medidas adecuadas.
































